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DESTELLOS EN LA PENUMBRA (2ª NOTA: Argentinos )


Publicado por: Pablo Schvartzman el 11 Junio 2010

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DESTELLOS EN LA PENUMBRA (2ª NOTA: Argentinos )
Siguiendo con mi nota anterior, quiero referirme a algunos argentinos que podrían estar en el notable libro mejicano del título.
En primer lugar Álvaro Yunque, quien en “Versos de la calle” del año 1924, inserta la emotiva poesía “Este viejito hebreo…”, donde en la tercera estrofa dice:

“Pobre viejito hebreo, no sabes qué te debo;
gracias te doy, viejito, de todo corazón;
tú, sin saber, me brindas al fin un goce nuevo:
¡dar, y no recibir humillación!”

Unas palabras sobre Leopoldo Lugones que, pese a su filofascismo de alguna época, escribió un valioso prólogo para el infame apócrifo “Los protocolos de los Sabios de Sión” ; y en otra nota, sobre nacionalismo, dice: “Me enorgullece haber sido activo defensor de los judíos en las tratativas de crear el antisemitismo en la República Argentina”.

Pero quiero dedicar un espacio mayor a Monseñor Alfonso Durán, fallecido en 1954 en Santa Fe, de quien reproduje en mi desaparecido periódico mensual “Haor” (nº 7-noviembre 1954) el trabajo de Monseñor Durán que “El Sionista” de Paraná publicó en abril de 1943, tomado de “Tribuna Hebrea” y que dice así:

YO NO SOY ANTISEMITA
Por Monseñor ALFONSO DURÁN

“Ni como sacerdote, ni como hombre lógico, puedo ser antisemita.
No puedo ser antisemita porque Cristo era judío. No puedo ser antisemita porque María Santísima era judía. No puedo ser antisemita, porque el primer Papa de la Iglesia, San Pedro, era judío y judíos eran los apóstoles.

No puedo ser antisemita, porque mi Biblia se compone de dos partes: el Antiguo y el Nuevo Testamento y porque también me valgo del Antiguo Testamento para demostrar la dignidad de mi religión.

No puedo ser antisemita, porque el pueblo judío fue el pueblo elegido por Dios para conservar a su nación en la antigüedad. No puedo ser antisemita, porque el Hebraísmo es una religión divina; las dos únicas religiones divinas son el Hebraísmo y el Cristianismo. Las otras son aspiraciones del hombre hacia Dios: éstas son, además, acercamiento de Dios al hombre.

No puedo ser antisemita, porque no creo que Jesús eligiera para sí una raza abyecta. No puedo ser antisemita porque los papas condenan esas persecuciones injustas. No puedo ser antisemita, porque el más grande antisemita es Hitler; e Hitler es esencialmente anti-Cristo. No puedo ser antisemita porque soy un fervoroso admirador de Moisés en su carácter de poeta, historiador, conductor, legislador y libertador.(…)

No puedo ser antisemita, y creo que no siéndolo , me parezco a Jesús”.
Pablo Schvartzman

Concepción del Uruguay; 19 de mayo de 2010.

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