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primer judío en la masonería entrerriana


Publicado por: Pablo Schvartzman el 09 Mayo 2010

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PRIMER JUDÍO EN LA MASONERÍA ENTRERRIANA
La Logia “Jorge Washington” de Concepción del Uruguay es la más antigua logia masónica del país en actividad. Fundada en 1822 por el coronel Juan Florencio Perea, siguiendo indicaciones del gobernador de la provincia coronel Lucio Norberto Mansilla, esta logia entrerriana dependió hasta 1875 de la Gran Logia de Montevideo, por lo que sus miembros eran considerados “masones uruguayos”, incongruencia que los estudiosos están aún investigando.

Lo que interesa para esta nota es que el primer judío que ingresó en la “Jorge Washington” fue el doctor Noé Iarcho, el “médico milagroso” como lo bautizó Alberto Gerchunoff.
Según datos de la logia, el doctor Iarcho fue iniciado en 1894, cuando tenía treinta años de edad, lo cual es un pequeño error – sin mucha importancia-- ya que había nacido en 1860, siendo venerable maestro de la “Jorge Washington” el doctor José Scelzi, secretario Teófilo C. de Urquiza, orador Benigno Teijeiro Martínez, una de las figuras más preclaras de la cultura entrerriana del siglo XIX y, entre otras figuras destacadas, delegado ante la Gran Logia el doctor Juan José Soneyra Urquiza.
Al margen, ese mismo año 1894 se celebró en la “Jorge Washington” una ceremonia de adopción de hijos de masones, de la que participaron veintitrés jóvenes.

Identificado el doctor Iarcho con los nobles propósitos de la empresa de colonización del Barón Mauricio de Hirsch se ofreció en 1891 para venir a las colonias judías, transformándose en el único médico judío del interior del país. Médico filántropo, cooperativista, sembrador de cultura, estuvo siempre en el primer lugar en la lucha por el mejoramiento de las condiciones sanitarias, no solamente de las colonias judías sino de la población autóctona.
Falleció, joven aún, en 1912 y en la provincia se recuerdan su vida y su actuación, su sacrificio, su desinterés, su bondad, como una apasionante leyenda más de las selvas montieleras.

Posteriormente – con seguridad medio siglo después—comenzaron a ingresar en la masonería entrerriana muchos otros judíos, algunos de destacada actuación en diversos campos: la educación, la justicia, el periodismo, las profesiones, la industria y el comercio, etc. Doy algunos pocos nombres: rector del Colegio Nacional de Concordia profesor Rafael Dikenstein, juez federal doctor Benjamín Stubrin, agente consular de Francia señor Samuel Hassan, presidente de la fábrica “Marcela” señor Salomón Liberman.

En su larga vida la logia “Jorge Washington” sufrió terribles ataques por parte de las oscuras fuerzas de la reacción: pasó por seis o siete etapas, algunas sumamente azarosas con invasión del templo, destrucción total de muebles, ornamentos y biblioteca, habiéndose salvado en algunas de las oportunidades varios documentos que estaban en domicilios particulares.

Muchos de los datos que manejo me fueron suministrados por el generoso amigo doctor Alcibíades Lappas (1919-1982), seguramente el mayor estudioso que tuvo el tema en nuestro país. En 1959 el doctor Lappas, fuera de otras muestras de magnanimidad, me obsequió, con una honrosa dedicatoria, la primera edición de su libro “La masonería argentina a través de sus hombres”. Vaya un reconocido y sincero homenaje a su generosidad.

Pablo Schvartzman

Concepción del Uruguay, 9 de mayo de 2010.

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