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Blog de Leonardo Feiguin


SHAVUOT: YO NO SOY JUDIO GENUINO… DESCIENDO DE RUT LA MOABITA.


No pretendo generar polémica religiosa, ya que no me considero creyente ni erudito de la fé y por lo tanto sería hipócrita de mi parte.

No pretendo herir sentimientos religiosos, ya que soy respetuoso de quienes creen y observan sus creencias.

Pretendo abrir los ojos de quienes, por necedad o costumbre, discriminan y segregan de la comunidad judía a quienes no consideran judíos por no descender genéticamente de vientre judío de acuerdo a la denominada Halajá, que contiene infinidad de preceptos y normas, algunas contradictorias entre sí, que deben ser interpretadas y reestructuradas a la luz del inevitable avance de los tiempos y los cambios de las costumbres y ritos.

PLURAL JAI Reconocido como Miembro de DAIA

 

Luego de haber sido reconocido como Asociación Civil por la Inspección General de Justicia, en un hecho inédito en la política comunitaria judía argentina, Plural JAI | Judaísmo Amplio Innovador ha sido aceptado por unanimidad en la última reunión del Consejo Directivo de la DAIA como miembro pleno, y de acuerdo a los Estatutos de la representación política de nuestra comunidad la misma es ad referendum de la próxima Asamblea institucional.

El respeto por la institucionalidad, la transparencia, la ética y el cumplimiento de las normas del Estado Argentino y de la Comunidad Judía sin duda son algunas de las características de nuestra agrupación que marcan una huella que seguiremos transitando.

RECHAZO AL PROYECTO DE LEY ROTEM EN ISRAEL

El parlamentario David Rotem presentó un proyecto en la Knesset que destruiría la Ley del Retorno, que permite que descendientes de judíos que no responden al concepto de halájico sean reconocidos por el Estado de Israel, tal como lo han sido cientos de miles de “olim jadashim” que hoy conforman la multicolor ciudadanía israelí.

La propuesta reemplaza ese criterio inclusivo y democrático por conceptos de la ortodoxia y la ultra ortodoxia, autorizando únicamente a selectos rabinos a realizar conversiones y casamientos para conversos. En todo Israel y la Diáspora los movimientos laicos, conservadores y reformistas están actuando para impedir ese avasallamiento de los derechos de quienes se consideran y viven como judíos, y son aceptados como tales por el Estado de Israel.

PROFECIAS Y PROFETAS de Pablo Schvatzman

PROFECÍAS Y PROFETAS
Quiero decir algo sobre profecías. Y no voy a referirme a las del Antiguo Testamento, ni a las del Nuevo Testamento ni a las de San Malaquías, Nostradamus o la Madre Shipton.
Me concretaré a un par de las más cercanas en el tiempo y de personas que no pueden ser tachadas de soñadores, utopistas o quiméricos y tienen que ver con lo que está pasando en nuestro país, en nuestro continente y en el planeta. Muchas veces oímos hablar del fin del mundo y a diario vemos y escuchamos a muchos charlatanes que se apoyan en los astros y en señales inventadas o interpretadas por ellos.
En el libro “El Magistrado Vidaurre y su Plan del Perú”, publicado por la editorial española Araluce en el año 1928, Bernardo González Arrili dice que, decepcionado el Libertador Simón Bolívar, escribía el 9 de noviembre de 1830—un mes antes de su prematura muerte—las siguientes palabras: “ La América es ingobernable; los que han servido a la Revolución han arado en el mar. La única cosa útil que se puede hacer en América es emigrar. Estos países caerán indefectiblemente en manos de la multitud desenfrenada, para pasar después a las de tiranuelos casi imperceptibles, de todos los colores y razas, devorados por todos los crímenes y extinguidos por la ferocidad…”
González Arrili se preguntaba: “¿Se equivocó Bolívar?” Y eso casi dos siglos antes de la Venezuela chavista y madurista.
Más cerca en el tiempo, el héroe francés Jacques Bergier, nacido en Rusia en 1912 de padres judíos y a quien un cronista llamó “el genio secreto y misterioso” y muchos miles o millones habrán leído en dos difundidísimos libros que escribió en colaboración con Louis Pauwels: “El retorno de los brujos” y “La rebelión de los brujos”, escribió una treintena de libros propios que son seguramente mucho menos conocidos y hay alguno inquietante, como “Ha empezado la tercera guerra mundial”, de 1976.
En la página 23 dice Bergier : ”…En el presente libro no me propongo distribuir elogios o censuras. Trato sencillamente de demostrar cómo el terrorismo, de nacional se ha convertido en internacional, y cómo en este año de 1976 el terrorismo internacional se presenta como una guerra contra la civilización occidental, una guerra que, jamás me cansaré de repetirlo, el Occidente corre gran peligro de perder”.
Como en el caso de Bolívar hay que preguntarse: ¿se equivoca Jacques Bergier?

Pablo Schvartzman
C. del Uruguay, 6 de febrero de 2015.

SONETITO DE LA OBSESION de Pablo Schvartzman

Obseso sexual, ¿y qué?
¿Existe algo más hermoso,
soberbio, maravilloso,
que un desnudo de mujer?

Lo deben reconocer
ancianos, maduros, mozos:
no hay nada que dé más gozo
al que en su cabal esté.

Yo no niego mi obsesión
ni resigno la ambición
de seguir en esa cuenta.

Cuerpo y mente piden más
y es gran lástima nomás
que ya estoy en los noventa…

Pablo Schvartzman

DR. CARLOS ALBERTO ROCA - SU DECESO

DR. CARLOS ALBERTO ROCA - SU DECESO

En una nota que escribí hace cinco semanas quise parafrasear una expresión de Francisco Ayala dicha a sus 98 años: “Vivo con la insolencia del sobreviviente”.

Acabo de enterarme del fallecimiento –ayer en Buenos Aires a los 96 años—del Dr. Carlos Alberto Roca, con quien tuve la suerte y el privilegio de compartir inolvidables tertulias en varias de las sociedades periodísticas y literarias que tuvo Concepción del Uruguay: Prisma, Agrupación de vieja gente de prensa; Peña Nuevo Mundo; APC: Asociación de Prensa y Cultura del Río Uruguay , y alguna otra : todas fueron apagándose con la desaparición física de sus miembros y quedábamos ya solamente dos, el Dr. Roca y yo.

El Dr. Roca, abogado, escritor, periodista, ministro entre otros cargos, pero en primer lugar un caballero de los de antes, amigo generoso, compañero leal, de los que quedan ya muy pocos en estos tiempos complicados, acaba de partir y quedo solamente yo de los grupos mencionados, a quienes pocos recuerdan.

Descanse en paz, Dr. Roca, y lléguenle los deseos de un luminoso más allá de quien lo apreció y estimó sinceramente.

Pablo Schvartzman

Concepción del Uruguay, 22 de diciembre de 2014.

HALELUIAH poema de P.SCHVARTZMAN. 31 OCT 2014

HALELUIÁH
Una mujer y un hombre.
El amor, la pasión, el deseo,
y la cópula.
Y el milagro.
El mismo de hace siglos,
tiempos, milenios, edades, eras.
Del fondo mismo de la historia.
Quizás del lejano futuro.
De todos los ancestros
que en este mundo han sido.
El amor, el odio,
la intolerancia.
El cariño,
la envidia, el afecto,
la piedad
y hasta la idolatría.
El celo, la soberbia,
el orgullo, la saña
y las antipatías.
El rencor, el cortejo,
el perfume de orquídeas,
el rubor de la rosa,
la traición, la perfidia.
Todo bien mezclado.
Todo bien revuelto.
Todo zarandeado,
todo bien unido y bien agitado,
para elaborar
un ejemplar más
del producto igual.
La mezcla,
¿alcanzará la perfección un día
después de tantas pruebas,
después de los afanes,
ensayos y fracasos
y unos pocos lauros,
unos pocos triunfos?
Finalmente,
Señor,
¿saldrá el hombre a Tu imagen,
a Tu semejanza,
a Tu esplendor
y a Tu gloria?

Pablo Schvartzman
C. del Uruguay, 31.10.2014

MONEDAS ANTIGUAS Y UN ENCUENTRO DE POSTGUERRA

MONEDAS ANTIGUAS Y UN ENCUENTRO DE POSTGUERRA
Mi hijo mayor acaba de hacerme un hermoso regalo: una diminuta moneda del antiguo Israel , de Alejandro Janeo (103-76 antes de Cristo), Rey y Gran Sacerdote, y con ella casi completo una docena de las más antiguas piezas numismáticas de mi colección, que mantengo apartadas porque son una pasión verdaderamente aparte: dos o tres denarios romanos, uno de un siglo antes de Cristo y los otros de alrededor del año 200; dos de la provincia bactriana (parte del Afganistán actual) , de unos 160 años a.de C.; una de Gades o Gadir (actual Cádiz) , con los famosos atunes, de alrededor del 1100 y el hermoso croat (la palabreja ya casi ni figura en los diccionarios) de Pedro el Ceremonioso, rey de Aragón (1336-1387).

Fueron “cayendo” de a muy poco en un período de más de ochenta años de mi afán coleccionista y confieso que cada vez me causan más emoción. Colecciono monedas desde antes de los cuatro años y no sé si eso fue producto de mi interés por la historia o al revés, pero lo cierto es que es una de las cosas que más me han interesado.

Desde muy chico me apasionó el espantoso tema de las guerras, que al parecer son inherentes al hombre desde su aparición en el planeta. El fervor antifranquista de mi padre y hermanos mayores cuando el levantamiento de 1936 (yo tenía 9 años) se me contagió y lo mismo me pasó con el surgimiento del nazismo y el comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Creo que me especialicé en el tema y, por lógica consecuencia, con la Guerra del Catorce y la situación planetaria en la primera mitad del siglo XX.

Quizás influyó en esto la cantidad de inmigrantes en el campo entrerriano que conocí, en especial con la colonización judía de principios de ese siglo. La organización del Barón Hirsch había traído colonos a varias partes de la provincia y del país y así conocí personalmente a numerosísimos inmigrantes, en primer lugar de Europa oriental, pero también a muchos no judíos, de España (alguno de Portugal), Francia, Alemania, Polonia, Rusia, Hungría, Austria, Rumania, del Báltico, y alguno de un país más “raro” como una familia de Dinamarca.

Muchos habían sufrido los horrores de la Guerra del 14 (Kaimsky, Siebzhener), vinieron después los escapados del fascismo y del nazismo (Fontana, los hermanos Haase), los sobrevivientes de la mal llamada Guerra Civil Española (Méndez Vales, Cortiñas, Campo); militares italianos del 14 y luego mussolinianos (Zossi, Piero, Cozza)etc.etc.

También conocí muy bien a don Adalberto Szabó, checoslovaco, un tipo macanudo, que estuvo con Bela Kun en la revolución húngara de 1919 , de la que me hablaba (aunque yo era un chiquilín y sinceramente no sabía quién era Bela Kun, que—dicho sea de paso—al parecer fue una víctima más del stalinismo).

Todo esto me lleva a relatar un encuentro a principios de la década de 1950 en Concordia, en mi lugar de trabajo y promovido por mí, entre un entrerriano que había estado con el maquis francés hasta 1945 y un oficial del ejército húngaro nacionalista derrotado por los soviéticos. Este comprovinciano ex maquis era amigo de un tío de mi esposa (entonces mi novia) y se encontró por casualidad con el húngaro que—venido a la Argentina—se dedicó a vendedor de una importante imprenta porteña especializada en material comercial y llegó a mi trabajo ofreciendo su mercadería, en momentos en que estaba el ex maquis. Me apresuré a presentarlos. Se saludaron muy cortésmente en francés –Bonjour Monsieur, Bonjour Monsieur-- idioma que ambos conocían y en el que departieron un buen rato en mi presencia, sin que yo lograra captar más que unas poquísimas frases.

Pero ese encuentro, mediado por mí, a casi setenta años de sucedido todavía me emociona.

Pablo Schvartzman –C.del Uruguay, 18 de octubre de 2014.

¡ POBRE DON GIL !

¡POBRE DON GIL!
Supongo que eran mellizos
y tal vez fueran gemelos.
Se veían tan distintos
que no parecían serlo:
ambos de oficio albañiles,
uno era mucho más serio
que el otro, al que le gustaba
en demasía el refresco,
mas nunca de cualquier fruta:
al de uva me refiero.
Se llamaban Juan y Gil
pero mientras el primero
era formal, religioso,
más circunspecto y austero,
don Gil se tomaba en solfa
muchas cosas de más peso;
quizás lo de éste se aclare
si en este tramo del cuento
introduzco a su mujer
que no era ningún portento,
y es que era aficionada
también a ese dulce premio
que es pasarse con el vino
después o antes del puchero;
pero en cuanto sucedía
quien “ligaba” era el gamberro,
es decir don Gil el pobre
al que decían “Gil a cuadros”
por las señas que ostentaba
en la cara y en los brazos
de coscorrones, mamporros
que sufría casi a diario.
(En la mitad del romance
sin pudor alguno encaro
una poética licencia
de la rima y subo un cambio).
Como siempre la defino,
la picaresca del pago
preguntaba a la consorte:
“¡Pobre don Gil!¿Qué ha pasado
que tiene esas mataduras?”
“¡Pobre Gil! Es que se ha cáido
otra vé de la escalera;
debe tener más cuidao
pero es un cabesa dura
que no me quiere hacer caso”.
¡Pobre Gil, qué compañera
que le tocó en el reparto!
Su situación, conocida,
lo tenía sin cuidado
y la gente comprendía
que “otra vez se había cáido
de la escalera…de golpes”
que le habían propinado.
¡Pobre don Gil, al suplicio
lo sufría como un santo!

Pablo Schvartzman
C.del Uruguay, 10.10.2014

poema de Pablo Schvartzman: EL SALUDO DEL GATO FELIX

EL SALUDO DEL GATO FÉLIX

Bravo verano entrerriano
de mil nueve treinta y siete.
Llega un pequeño europeo
que dice llamarse Széilik.
Al toque la picaresca
lo bautiza “Gato Félix”.
¿Estonio, letón, lituano?
Es de la Europa del Este;
yo supongo que es rumano
pues dice “yo bucureshti”.
Dice tener familiares
cerca del “pueblito este,
pero no gustarme el ruido”
y quiere aquí establecerse.
Parece ser religioso,
viste como buen creyente:
sombrero, ropas obscuras
y gasta unos gruesos lentes,
habla poco castellano,
profesión o empleo no tiene
y afirma que tratará
de vender entre las gentes.
Se agencia de un cajoncito
que llena de pequeñeces:
jabones, agua florida,
hilos, peinetas y peines,
la gomina, el polvotalco,
cordones, medias, soquetes.
El más audaz de la barra
lo alecciona en sus deberes:
--Hay que saber saludar,
ser amable y complaciente
y, en especial, al llegar:
“¡Buen día carajo, gente!”
con voz alta y resonancia;
así conquistás el cliente…
Y el pobre gringo salió
justo a la siesta, creyente
de estar muy bien preparado
sin traspiés ni inconvenientes.
Claro, en su primer parada,
en el patio había un durmiente
en plena siesta de estío;
le gritó con voz muy fuerte
eso de ¡Buen día carajo!
Pegó un salto el gordo jefe,
sacó debajo la almohada
un facón de un metro veinte
y amenazó al pobre gringo:
--Yo te viá dar, mequetrefe,
carajiarme sin rispeto;
te viá achurá hasta el ojete.
Parece que se asustó
en gran forma el Gato Félix,
de inmediato se ausentó
sin deseos de volverse.
No faltó el vivo del pueblo:
que al saber del incidente,
siguió repitiendo aquello
de que “el Juan lo corrió al Féli;
será que entuavía corre
anque ya han pasao seis mese”…

Pablo Schvartzman
2.10.2014