Por qué repudio el "Memorándum" de entendimiento con la República Islámica de Irán.

Posteado el Dom, 17/02/2013 - 01:01
Autor
Rabino Baruj Plavnick
Fuente
Fundación Pardes

 

Porque he aprendido bastante a distinguir las palabras que mienten disfrazadas de verdad. De hecho nadie creería una mentira si no tuviera algo de verdad.
 
Leyendo las declaraciones de Eichmann en el histórico juicio es pavoroso y perturbante advertir como alguien es capaz de creer en sus propias justificaciones para cometer atrocidades. Lo mismo que Videla cuando declara respecto a los secuestros, torturas y desapariciones durante su dictadura militar. La candidez de sus argumentos podría confundir a las mentes ingenuas, si no las confrontamos lucidamente con la realidad sangrienta y despiadada que sus actos implican.

Los hechos: La bomba en la AMIA y en la Embajada fueron actos de terrorismo de Estado en el que estuvieron involucrados organismos estatales de Irán (y tal vez otros países árabes) y de la Argentina.
 
No acepto trampas semánticas, la cuestión no es solamente la bomba en la AMIA, el atentado que destruyó la Embajada de Israel en la Argentina, tiene el mismo carácter de Terrorismo de Estado. La Argentina fue usada con la complicidad de funcionarios y organismos estatales para atentar supuestamente contra un tercer país pero violando la soberanía territorial argentina, violando la vida y el patrimonio de argentinos (algunos judíos).
 
Después de las leyes de obediencia debida y Punto final, los dos atentados terroristas fueron las más trágicas claudicaciones de la democracia argentina.
 
La mayor claudicación hasta este “memorándum”, porque si se aprueba con el valor de tratado internacional - y por lo tanto con valor constitucional – la democracia nuevamente claudicará vendiendo la justicia y la verdad por 20 monedas. Todas las mentiras usan la verdad para tratar de imponerse!
 
Todas las mentiras usan la verdad para tratar de imponerse, y lo lograrían si no fuera porque la historia siempre destapa las mentiras al poner todo en perspectiva (disculpen que inserte mis profundas convicciones: Dios es el que actúa a través de la historia).
 
El gobierno de los Kirchner tiene el histórico mérito de haber restaurado el honor de la democracia haciendo en la cuestión de los Derechos Humanos coincidir la verdad histórica con la justicia, pero está a punto de fracasar en la cuestión más contemporánea de los Derechos Humanos: Los atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA. El “memorándum” es equivalente a las leyes de obediencia debida, punto final y las amnistías del menemismo.
 
Mezclar verdad con mentira! ES MENTIRA: La legitimidad del Estado de Israel no puede ser cuestionada, y defender esta legitimidad no es aprobar la política de sus gobiernos. Tengo severos cuestionamientos a las políticas de los gobiernos de Israel con respecto a la población palestina y estoy convencido que si la voluntad de paz fuera sincera, con sentido de justicia y realismo podría lograrse avances muy significativos. Pero otra cosa es la mentira que se disfraza de cuestionamiento pero que en realidad busca la deslegitimación.
 
El Estado de Israel y el judaísmo no son lo mismo, pero en la historia y en la realidad actual son inseparables. La responsabilidad de todos los que hemos asumido roles de dirigencia comunitaria hoy es mayúscula. La dirigencia comunitaria falló gravemente en la Dictadura Militar y nuevamente falló en los momentos de los atentados. Ahora no podemos fallar!
 
Volviendo al “Memorándum”: un entendimiento tan ambiguo favorece la impunidad. Un acuerdo presupone la buena fe y la honestidad de todas las partes, no es el caso de éste acuerdo. Aún los que representan los intereses argentinos reconocen que no tratan con gente sincera y lo que esperan es “exponer públicamente y mundialmente su deshonestidad”. No hace falta exponer la deshonestidad del régimen iraní, autoritario, dictatorial, teocrático, misógino, homofóbico.
 
Sería una tragedia mayor si en este tema permitiéramos dividirnos en oficialistas y opositores. No debe haber especulaciones políticas. Quienes están a favor deben hacerlo por razones propias no porque es una iniciativa de este gobierno. Yo rechazo el “Memorándum” porque lo juzgo en sí mismo, en su letra, en lo que dice y en lo que no dice.
 
Este acuerdo le concede a Irán tiempo ilimitado; le da inmunidad aceptando que todo ocurra en su territorio; le concede implícitamente poder de veto al tener el 50 % en la comisión sin un tercero que arbitra; desvaloriza lo actuado por la Justicia argentina y retrotrae todo a una instancia de investigación avalando la pretensión de inocencia que siempre sostuvieron las autoridades iraníes que están sospechadas de ser responsables en los hechos.
 
El nazismo y luego sus discípulos la dictadura militar instalaron una “inversión” de la ética: el mal es hacer el bien, y lo bueno es lo que “yo” hago. La egolatría los condujo a la derrota, pero la confusión ética todavía subsiste. La verdad tiene muchos matices, pero la mentira no es uno de ellos.
 

 

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