Ud. está aquíEmmanuel Levinas: El laicismo y judaísmo

Emmanuel Levinas: El laicismo y judaísmo


Publicado por: Javifenix el 30 Mayo 2012

Bookmark and Share
Autor: 
Psic. Nelson Gottlieb
Fuente: 
http://www.mensuarioidentidad.com.uy


...trata de revindicar la tora, como expresion, de una forma de agrupamiento dada por la religion judia, que no depende de Dios.

Como forma de dar a conocer algunas ideas del pensamiento de Emmanuel Levinas, es que voy a comentar un artículo de él, publicado en 1960.- Figura en el libro “Los imprevistos de la historia” Ed. Sígueme.

Allí parte de la siguiente pregunta: “¿Pudo el judaísmo, la más antigua entre las colectividades y doctrinas religiosas, haber sospechado un concepto como el laicismo?

El hecho de iniciar con una pregunta el artículo, no es casual. El proyecto de Levinas, hace hincapié en la ética como conducta que humaniza y da respuesta al otro. Entonces, una manera de hacer del otro un interlocutor, es comenzar con una pregunta. Su amigo de toda la vida, Blanchot, dice que la desgracia de la pregunta es la respuesta. Esto implica mantener abierta la posibilidad de otro, que no se puede anticipar, que no se puede saber todo, y por lo tanto, hay que preguntar para darle lugar al otro. No someterlo a un saber previo. Esto es parte de la manera de entender la conducta ética, por parte de Levinas. Apoyar esta ética en las escrituras bíblicas, que dan pautas para la convivencia, hacen de Levinas un filosofo judío.

La pregunta de Levinas, apunta a interrogar, si la idea de laicidad, surgida de una experiencia política, tiene raíces en el judaísmo.

A primera vista, la unión del judaísmo con Dios, hace responder negativamente. Es más, “Flavio Josefo (historiador romano, año 37-101) designo con el termino teocracia, el ideal político del judaísmo, con lo que parece situar a Israel en la antípodas de toda doctrina laica del Estado” . Levinas rápidamente responde, que: “la palabra teocracia (no tiene) ni para los pensadores judíos ni para las instituciones del Estado judío antiguo, significa un régimen político en el que el gobierno es ejercido por los sacerdotes.” “El gobierno de Dios, para Levinas, consiste en someter a los hombres antes a la ética que a los sacramentos

El hecho que los mandamientos fueron dados en el desierto, obliga a entender este acontecimiento, como una unión muy fuerte entre el pueblo judío y los mandamientos. El recibir el libro en el desierto, se puede entender como la imposibilidad de echar raíces, de quedarse atado al libro en forma literal. Implica no quedarse atado a una forma única de entenderlo. Así, el Antiguo Testamento, como manifestación del judaísmo, esta unido al Talmud, que a su vez lo conforman la Misná y la Guemará.

La Tora, se encuentra llena de problemas y discusiones…Exige pluralismo y confrontación”. Otra vez, la pregunta sobre los textos, la discusión entre varios, como forma de enfocar un problema y crear un grupo. En donde la diferencia (de pensamiento, de personas, de escuelas, etc) juegue y no quedar atrapados por un mandato que aplaste en lo homogéneo, en lo igual, haciendo de la Tora, un texto con una única manera de entender.

La interpretación de la Tora no es un función sacerdotal. El clericalismo judío es laico. Un laicismo que se manifiesta en la preponderancia de la ética sobre lo sacerdotal y en la relativa autonomía de lo político

Sabemos, por el Día del Perdón, que la relación con Dios, no anula las obligaciones con los hombres, no hay equivalencias. Entonces es en la relación entre los hombre (como sociedad), que se dan las conductas éticas. Allí “donde el hombre reconoce y recibe al otro”. En la relación con el otro, se va a poner especial énfasis en la religión judía. Una relación que esta marcada por la justicia. Por la justicia social. Así el “Mesias, se define, ante todo, por la consagración de la paz y de la justicia”. Paz y Justicia que tiene que ver con la forma de relación entre los hombres, de la responsabilidad que se pueda tener para con el otro. Responsabilidad que es ni mas ni menos, que la forma de responder frente al extranjero, a la viuda, al huérfano, en fin, al otro que pide, desde su rostro.
Esta mentalidad habla de un laicismo, que se sostiene en las acciones entre los humanos, “como si no Hubiese Dios con quien contar”.

EL VALOR DEL EXTRANJERO, “NOEJIDA” o JUSTO ENTRE LOS GENTILES.
El extranjero es nombrado muchas veces en la Biblia. Levinas registra más de cuarenta veces que se recuerda “el respeto al extranjero”. O sea, para la ley, tiene los mismos derechos el extranjero y el autóctono. No esta basada en la creencia de Dios, ni “en la adhesión de la persona a la religión del Estado”. Levinas es tajante aquí: “El monoteísmo judío anuncia el derecho natural”.

El “noéjida”, desciéndete de Noe, es miembro de la humanidad y como tal con igual derecho frente a la ley.

Maimonides da cuenta que no hay distinción entre “el extranjero que abraza el judaísmo (guer tsedek) y el extranjero que, sin adherirse al culto israelita, observa las leyes morales “noaquidicas”(guer tochav)”. Las obligaciones del “noéjida”, están basadas en su conducta, no en su fe. El Talmud le exige que cumpla con siete leyes: No podrá, 1) caer en la idolatría, 2)la blasfemia, 3)el asesinato, 4)el libertinaje, 5)el consumo de carne de un animal vivo, 6)la apropiación violenta e injusta, 7)reconocer la autoridad de un tribunal.

Como vemos en ningún momento, hay una exigencia de compartir una creencia, pero si, una conducta que permita una convivencia en sociedad. En ese aspecto, continua los mandamientos que legisla Moises (en especial los cinco últimos, a partir del “No mataras”), como un organizador social, valido hasta hoy en día.
Lo noaquídico, es una institución reconocida por teóricos del Derecho Natural, precursores de la sociedad moderna, como John Selden (1584-1654) y Hugo Grotius.
Esto permite, unir en sociedades, creencias diversas.

NOCIÓN DE CULTURA LAICA
Ya hemos dicho que el Talmud, diferencia rotundamente las obligaciones hacia Dios, y hacia con el prójimo. En tal sentido Levinas, dice que: “La adhesión a la Torá no exige creencia dogmática alguna”.

La forma de interpretar en el Talmud, los aspectos de la Biblia, están guiados por “la conciencia moral natural”. Presta atención a las conductas de las personas, no a sus creencias. Es en tal sentido, que Levinas opina que no se puede negar lo familiar que resulta una cultura laica para el judaísmo.

La separación del poder político y el religioso, es una insistencia en el Talmud. Maimónides reconoce que las “necesidades del tiempo presente” (Tratado Taanith, 14), hacen que “el poder político, se separe de las instancias que representan al rito”.
Nachmánides (comentario del Libro del Génesis 49) “afirma que el poder político de los sacerdotes es contrario a la ley, y un texto del “Talmud de Jerusalén (Tratado Chekalim, 16a) enuncia que los sacerdotes no deben ser ungidos reyes

Es claro que la idea, de laicidad, ha sido alentada por la religión judía. En ese sentido, Levinas, da pautas para pensar, claramente, que el agrupamiento social, no depende de la creencia o no en Dios, sino en los actos, frente al prójimo. Estos actos tienen que ver con las ideas, que den cabida al extranjero, al que sufre y llama a su prójimo. La respuesta a este llamado es irrenunciable, para que surja la justicia, como acto de comparar lo incomparable. Justicia que da lugar al otro como prójimo, sin someterlo a creencia alguna.

Su voto: Ninguno Promedio: 5 (1 vote)
Bookmark and Share