Sin futuro judío no hay judaísmo

Posteado el Mar, 12/01/2016 - 19:11
Autor
Guido Maisuls
Fuente
Identidades

 

¿Quienes somos? ¿Somos nuestro origen? ¿Somos lo que queremos ser? ¿Somos lo que los demás desean que seamos?
¿Cómo nos autodenominamos? ¿Cómo nos denominan los demás?

Uno puede pretender ser o intentar dejar de ser muchas cosas a la vez:
Si yo expreso que soy argentino de origen judío ¿Qué quiero decir?: ¿Argentino de origen judío? o ¿argentino judío? o ¿judeo argentino?

Argentino de origen judío puede significar que estoy expresando que argentino pesa mas que judío, que argentino es el presente y judío es lo pasado, que antes tuve que ver con lo judío y que ahora soy solo argentino.

O se quiere expresar que se es argentino y judío al mismo tiempo aunque el idioma español nos exija elegir que inevitablemente uno tiene que ir primero y el otro después aunque los considere a ambos en el mismo plano de igualdad.

En cambio judeo argentino expresa una idea de ser un orgulloso ciudadano argentino consustanciado con la historia, la cultura y la fe judaica y de ninguna manera priorizar lo judío por sobre lo argentino.

¿Argentino y judío o judío y argentino?
Sin origen judío no hay judaísmo y sin futuro judío tampoco lo hay.
Sin amar lo argentino no hay argentinidad y sin ella no hay futuro argentino.

Para mi, lo argentino y lo judío no se priorizan, no se contradicen, conviven armoniosamente y van siempre juntos de la mano.

Orgulloso de ser Judío.

Orgulloso de ser Argentino.

Orgulloso de ser.

 


Dr. Guido Maisuls
Periodismo de opinión e información

 

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