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El Perdón en su día


Publicado por: Agrun el 13 Septiembre 2013

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Autor: 
Dra. Mirta Goldstein

 

Iom Kipur es, para el judaísmo, el Día del Perdón. El perdón concierne a todos los seres humanos y a los judíos en particular, debido a la esperanza de ser inscriptos en el Libro de la Vida sin remordimientos ni culpas.

De la Vida, ese único tesoro que poseemos, no podemos ser dueños absolutos, por ello necesitamos del perdón aunque la vida no requiere perdón. La vida nos es dada como un don en cualquier circunstancia, y solamente se salda la deuda por haberla recibido, honrándola.

El Kipur es la culminación de la congoja que nos habita, porque el judío, como cualquier otro ser humano, se enfrenta al dilema de la vulnerabilidad del Hombre ante la enfermedad, la injusticia y la muerte.

El judaísmo, nuestro reservorio de sabiduría y de ética, nos impulsa a la Vida, y, con ello, al cuidado de sí y del otro. Toda acción con la cual ultrajamos a nuestro semejante es inexpiable, pero aun así nos es dada la posibilidad de pedirle perdón.

La idea de "pedir perdón" es una idea maravillosa pues ella nos vuelve humildes y sabios. Porque fuimos un pueblo sabio nos dimos el Shabat para descansar después de una semana de arduo trabajo y lo compartimos con quienes trabajan para nosotros. Porque fuimos un pueblo sabio es que nos dimos el Día del Perdón para responsabilizarnos de aquellos actos que otros silencian. Porque fuimos un pueblo sabio, nos constituimos en herederos de los Diez Mandamientos y honramos a nuestros mayores, a nuestros hermanos, a nuestros congéneres.

Porque seguimos siendo un pueblo sabio es que debemos buscar la paz, pero a la vez la Memoria, la responsabilidad compartida, la resistencia ante los excesos de poder, la equidad ante la ley y la justicia, la distribución responsable de los recursos, la salud y la nutrición para todos los habitantes del planeta, la dignidad de las mujeres y los niños, la inclusión de los minusválidos.

Kipur nos enseña velar por el futuro de nuestros hijos, nuestros nietos y las generaciones venideras y esa enseñanza debe ser honrada para que la vida tenga sentido.

En tanto somos Bnei Israel, Hijos de Israel, somos un encadenamiento de generaciones responsables del pasado, del presente y del futuro, un pueblo que pide inscribirse en la historia cada año y que año tras año sigue pidiendo Vida y Paz.

Que en este año que comenzamos seamos inscriptos en el libro de la Sabiduría Judía! Shaná Tová, Feliz año para todos y Shalom, Paz para todos.
 

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